Soy tantas cosas... Ésta soy yo ingeniosa malhumorada quisquillosa perfeccionista cariñosa cabezota imaginativa

Soy Natalia, mamá de tres niños, porteados todos, con una gran pasión por todo lo relacionado con el porteo y con especial debilidad por los fulares. Esta es mi presentación rápida, para el que quiera leer más… ¡allá voy!

Ingeniosa a rabiar, dulce a ratitos, ocurrente un poquito, con los poderes de Mac Gyver y la inventiva de Mary Poppins…éste es mi lado Mr. Hyde. Malhumorada en muchos momentos, gritona a la primera de cambio, reactiva a full y con poca paciencia…es mi lado Dr. Heckyll. Todo este cóctel genera una increíble energía que no siempre sale por el sitio adecuado.

Una de las vías de escape es mi profesión, periodista, que me permite dar rienda suelta a mi necesidad de buscar, investigar, aprender, descubrir y contar…letras, palabras, frases, historias que fluyen por mis dedos sin freno. Otra es el contacto con la naturaleza…que me calma y me acaricia el alma.

Hace casi 9 años todo mi “yo” vivió una sacudida de arriba abajo con la llegada de mi primera hija, hace casi cuatro años, cuando mi “yo” parecía estable, llegó mi primer varoncito y esta vez me sacudió por todos lados. Y hace un año ya llegó mi tercer churumbel…y ¡éste pateó el tablero!

Pero vayamos a los trapos. Hace casi nueve años, estando embarazada, compré una bandolera, un chupete y un biberón. Al final dí teta, así que el biberón y el chupete se quedaron sin usar. Pero la bandolera me dio el gusto del porteo, de llevar a mi bebé cerca mío, oliéndolo, sintiéndolo respirar y moviéndonos los dos al mismo ritmo…y sin dejar de hacer cosas. A esa primera bandolera (no ergonómica, dicho sea de paso), le siguió un meitai, luego otro, más tarde un fular y luego otro. Mi segundo hijo “vino” con algún trapo más bajo el brazo y con mi tercer bebé ya ni uso carro.

Los trapos son mi manera de moverme con mi bebé encima, no puedo vivir sin. Está claro que sólo son trapos, como me dice mucha gente, pero puestos a portear a todas horas…¿por qué no hacerlo con las cosas más bonitas?

Los trapos de mamá pretende ser un lugar para disfrutar mirando, descubriendo fulares hermosos. Es otra vía más de escape para mi energía, el lugar donde todo converge: mi pasión por la comunicación, mi camino como madre, mi amor por el porteo…y también un lugar para compartir mi pasión con muchas otras mujeres que como yo son felices con un trapo en la mano!