logo siroue

Como todas las cosas lindas, Siroué nació desde el corazón y siendo primero algo chiquitito…. poco a poco fue creciendo hasta convertirse en lo que es hoy, una cosa linda enorme. Aprovechando la noticia de la llegada a España, en forma de testers, de los hermosos fulares de esta marca, vamos a conocer a su creadora.

La marca

Elena de Regoyos es una madrileña que se pone nostálgica cuando caen copos en Madrid mientras ella afronta un otoño cálido con manga corta y calcetines en los pies. Afincada en Brasil desde hace ocho años, Elena dejó su país siguiendo a su corazón. Hoy en día está a la cabeza de Siroué, empresa nacida en 2016 que fabrica portabebés a partir de sus propios tejidos, además de fulares handwoven.

Pero empecemos por el principio….con MamaÉ.

¿Cómo empezó todo?

Con MamaÉ…la versión “casera” digamos, ya que me dedicaba a comprar tela por metros en la tienda para mandar hacer unos pocos portabebés. Poco a poco la demanda aumentó, el mercado evolucionó y empecé a producir mi propio tejido exclusivo, con dibujos únicos, en jacquard de algodón egipcio. A partir de aquí, los fulares, bandoleras y mochilas a mayor escala.

¿Cómo son los portabebés Siroué?

Las bandoleras y fulares, hechas con este algodón egipcio, son finas y frescas, ideales para el clima de Brasil. Los fulares se venden en talla 4 y 6, porque son las tallas con más salida. Hace diez años el porteo en Brasil estaba en pañales, actualmente el panorama ha cambiado, hay mayor conocimiento y una práctica más extendida, por lo que en la próxima colección ya habrá más tallas. Las mochilas también se confeccionan con estos tejidos.

Con un gramaje de 222 gr, los fulares jacquard son finos y maleables, pero con una trama relativamente cerrada que da bastante soporte. Al lavarlos ganan mucha textura, mejora mucho su gripp.

De momento es todo algodón, ¿habrá más composiciones?

Me encantaría, estamos estudiándolo con la fábrica. En Brasil importar es muy difícil, es un país muy proteccionista con altísimos aranceles, y muchas de esas otras fibras tendrían que ser importadas, lo que encarecería el producto.

¿Hay una “niña” bonita de Siroué, verdad?

Mi pequeño capricho….los handwoven. Dos maravillosas mamás me siguen en esta particular pasión, Elisa Manfrin y Rosalía Prado.

Por el momento todos, excepto uno que está en Madrid, viven en Brasil. Poco a poco Siroué se empieza a conocer en el exterior y la demanda está aumentando, así que estoy estudiando cómo abrirme, eso sí, sin prisas. De momento van a viajar dos ejemplares a España en forma de testers, un fular y una bandolera, para que mis compatriotas empiecen a conocer mis creaciones.

¿Cómo son los handwoven?

Al principio (el primero se tejió en octubre del año pasado) eran fulares finos, los que están actualmente en producción son gorditos, muy mullidos, manejables y muy fáciles de ajustar. Los que teje Elisa, una ingeniera brasileña formada en porteo con Elena, tienen un gramaje aproximado de 320 gsm. Una talla 6 puede llevar aproximadamente dos semanas, desde la fase de organización de los hilos, que es lo que lleva más tiempo. Una vez tejido, Elisa lo revisa centímetro a centímetro, lo lava, lo plancha y me lo envía para cortar, coser, colocar etiquetas y revisarlo nuevamente antes de mandarlo a su dueña.

Los que teje Rosalía Prado son verdaderas “bestias pardas”, se tejen con hilo hijado a mano y son verdaderos tesoros artesanales. Quién no tenga fuerza o práctica puede llegar a asustarse con este tipo de fular.

¿De dónde sale la inspiración para esos motivos y colores?

Eso es pura pasión. Me paso horas jugando con las muestras de colores, mezclándolas, haciendo y deshaciendo combinaciones, haciendo fotos para después compararlas. Voy por la vida fijándome en combinaciones de colores, es algo fantástico, ¡un mundo de posibilidades!

¿Tienes experiencia en la tejeduría?

No… Tengo un telar pequeño aquí en casa, ¿te puedes creer que no encuentro tiempo de jugar con él? Estoy indignada con eso. Con lo que sí que tejo es con agujas, hago punto, me encanta y también lo tengo bastante abandonado, el ritmo frenético de trabajo me impide dedicar tiempo.
Una gran familia…

Elena de Regoyos es la única propietaria, pero tal como dice ella misma “Siroué no funcionaría sin esa pequeña red de mujeres que la hacen posible”.  Para todas ellas tiene palabras especiales.

  • Anne Pires es una designer excepcional y creadora del logotipo, de las haditas de la Floresta Encantada y de los dibujos de la siguiente colección (que ya están en fase de producción).

  • Sarah Ferraro corta y cose, hace los acabados finales, “un amor de persona”.

  • Elisa Manfrin y Rosalía Prado, como ya hemos contado, son las tejedoras que hacen magia con sus manos para transformar kilómetros de hilo en piezas únicas, ”telas cargaditas de su energía femenina para portear bebés”.

  • Doña Genesí es una anciana que hila algodón para algunos de los handwovens más especiales.

  • Ana Carolina Isiara es la mano derecha de Elena, colabora en la gestión y comunicación de Siroué, en la toma de ciertas decisiones. “Confío en ella al 100%”.

Además, continúa esta madrileña, hay toda una red de decenas, centenas de mujeres formando parte cada día de las decisiones, opiniones, ideas y del caminar de Siroué, porque Siroué soy básicamente yo, y yo no sería quien soy sin todas esas amigas virtuales que prueban, critican, opinan, elogian, sugieren, se desahogan conmigo; sin esas auténticas profesionales del porteo aquí en Brasil que tengo la suerte de tener como amigas y que hoy están en un nivel altísimo, internacionalmente. No sería quien soy tampoco sin todas esas clientas que dejan su granito de arena cada vez que se hacen una foto, que me preguntan cómo hacer los ajustes o me mandan un mensaje de cariño. Eso es aprendizaje diario, eso es una empresa viva.

¿Y el futuro?

Poquito a poco.

Y con buena letra.

La mujer

Destino : Brasil

Me casé con un brasileño, vivimos seis años en Madrid, tuvimos allí a nuestros dos hijos mayores (2006 y 2007) y nos vinimos en 2009 a Brasil por trabajo suyo. Alicia, la benjamina, nació en 2012, aquí, en casa, como mi segundo hijo. Luego nos separamos, pero mi vida ya estaba rodando aquí. Tengo una gran red de amigas, un trabajo que me he currado yo solita, aquí soy reconocida y muy querida, tengo mi casa, mis hijos tienen a su padre y un colegio Waldorf que nos encanta. De momento aquí sigo. No sé si para siempre, no descarto volver.

El porteo, toda una historia

Empecé porteando por necesidad a mi hijo mayor, Paulo, hace casi 11 años ya. Fue con una Ergobaby, para llevarlo a la guardería en tren y metro, en Madrid.. Cuando nació Adriano un año y medio después me compré un fular porque era muy hippy-parto-en-casa-lactancia-prolongada, yo. Pero lo usaba fatal, así que me hacía la que le encantaba aquello, pero en realidad me gustaba más la idea que la práctica penosa que yo hacía. Qué pena. Cuando me hice mis primeros dos meitais vi la luz, porque ahí sí, la cosa empezó a ser cómoda. Después fueron surgiendo algunos canales con vídeos que me animaron a aprender más, fui autodidacta hasta que sentí que si estaba jugando a ser profesional, debía invertir en formación de calidad.

Alicia (2012) ya fue portada a diario y en una gran variedad de portabebés. A los tres días de nacer yo ya estaba recibiendo familias para asesoría. Ella me acompañó hasta casi los tres años en que entró al cole en todas las asesorías que yo hacía, individuales o en grupo. Fue mi gran compañera, fue algo muy especial en mi vida. Si tuviera ahora otro hijo, portearía mucho mejor, con más variedad de nudos y opciones, con mucha más calidad.

La profesionalización

Hice la formación de Nohemí Hervada (Mimos y Teta) y después la de Elena López (Monitos y Risas). Quiero hacer más, no quiero parar de aprender y de reciclarme. Participo en el Ateneo de Monitos y Risas también.